jueves, 15 de julio de 2010

El miedo anciano


En entradas anteriores hemos visto como influye el miedo en niños y adultos. Este nuevo post, va dedicado al último escalón, la tercera edad. Es posible que algunas personas piensen que en la tercera edad miedos, que ya se han vivido demasiadas cosas, se ha pasado por numerosas tragedias, y que nuestro sensor del miedo quizá no este tan atento como en la infancia. Sin embargo, en mi opinión, es en esta etapa de nuestra vida cuando nos sorprenden nuestras peores inquietudes. Los principales miedos a los que nos enfrentamos son, probablemente, los mas difíciles de afrontar: la soledad, la incapacidad de acto, el parecer un estorbo, y la mas importante, la muerte. Una vez llegados a la jubilación, aparecen los primeros del “miedo anciano”. El primero que se nos presenta seria el temor a no servir para nada. La persona comienza a verse como un trasto inútil que se esconde en cualquier cajón, y que ya no puede trabajar porque su edad, no tan avanzada en su opinión, no se lo permite. Probablemente podamos establecer la jubilación como el desencadenante del llamado “miedo anciano”. A raíz de dejar de trabajar, la persona se siente insegura, incapaz de seguir con su vida sin la rutina habitual. Por supuesto este hecho no es general. Hay personas que se sienten liberados tras dejar de trabajar, pero otros muchos sienten que sin su trabajo su vida esta un poco menos completa de lo que estaba. Esto les provoca uno de los miedos de la tercera edad, como es la de parecer un estorbo. Piensan que en casa no pueden ayudar, algo que suele verse incrementado si la otra parte de la pareja no les permite formar parte de las tareas del hogar. Pero si hay un miedo en la tercera edad que realmente llama la atención, seria la soledad. El miedo a no formar parte de ningún grupo social, a no verse representado por ninguna de las generaciones que están a su alrededor, o a ver como pierden poco a poco a los amigos que les quedaban, hace que cada vez sientan una mayor depresión y habitualmente, les invitan estos actos a reflexionar sobre lo que hicieron en la vida, y lo que les queda por experimentar, aunque no tengan tiempo para ello. Por otra parte, la muerte también aterra a gran parte de esta generación, ya que aunque se sientan solos, no imaginan dejar este mundo de un día para otro, y mucho menos desean tener que experimentar una enfermedad que les haga abandonarlo a la fuerza. En cualquier caso, estos miedos son difíciles de tratar, pero pueden solucionarse. De hecho es lo que suele hacerse mediante los programas del inserso con viajes para nuestros mayores, y otras muchas iniciativas en las que tratan de mejorar las vidas de la tercera edad.
Laura López Rino, Publicidad y RRPP 1ºC

Se acabaron los monstruos de las galletas pero...


Aunque entre adolescentes este muy de moda el no tener miedo, todos, en algún momento de nuestra adolescencia hemos sentido angustia por algo. Y es que, el miedo es algo inevitable y por mucho que intentemos disimularlo, se pone de manifiesto en la rutina de la vida diaria. Evidentemente, ya en esta edad de la vida no van a darnos miedo los payasos ni los libros de terror. Ya eres consciente de que los fantasmas no existen y que no hay monstruos debajo de la cama ni escondidos cuidadosamente en el armario. Ahora, toman importancias otros factores más serios que ocupan continuamente nuestra cabeza como el miedo a hablar en público, al fracaso, a volar, o incluso a enamorarse.
El miedo a hablar en público ha estado presente en todos nosotros. La vergüenza y el nerviosismo hacen continuamente que este miedo crezca. Todos hemos roto con este miedo una vez que hemos expuesto en público alguna actividad. Sin embargo, a lo largo que pasa el tiempo, esa angustia reaparece. A esto se une el miedo al fracaso. El miedo a fracasar y a ser envuelto por las risas de los presentes nos crean una angustia interna que va a más. Un miedo menos serio es el de enamorarse. Se puede decir que este miedo ha estado alguna vez presente en todos nosotros. A todos nos ha dado miedo entregarnos a una persona sin saber que va ser de nosotros después, si vamos a seguir con ella o cogeremos caminos diferentes y haremos vidas distintas. Puede que formemos parte de la vida de alguien durante años y que tras un largo tiempo todo se vaya al carajo. Pero como dice el refrán el que no arriesga no gana y todos tenemos que afrontar todos esos miedos. Puede que las cosas salgan mal y no como uno quiere, pero por lo menos lo habremos intentado. Porque, más vale arrepentirse de lo que hiciste que de lo que nunca hiciste. Creo que esa frase es tremendamente sabia.
Iremos en las siguientes entradas tocando a fondo distintos miedos que nos amargan la existencia como el miedo de algunos a volar, a la muerte de un ser querido, a la soledad o a la vida misma.
Nuria Martín González, Publicidad y RRPP 1º C

Payasos y armarios!



El miedo...un sentimiento terrible para cualquier ser humano que en ocasiones consigue dominar su comportamiento.


El miedo no es igual para todo el mundo y existen muchos tipos ya sean fobias o temores, y se demuestra de diversas formas.


En esta ocasión nos vamos a centrar en el miedo en la etapa infantil.


Todo niño desarrolla temores durante su crecimiento. Esto se debe a que en el proceso de socialización, sobretodo primaria, ha podido sufrir algún trauma o falta de sguridad que se mostrara más adelante en inseguridad frente a elementos de la sociedad.


Lo más común es el miedo a la oscuridad, los payasos, los monstruos imaginarios, etc. Muchas veces la culpa es de los adultos que se encuentran alrededor, las "amenazas" para controlar el comportamiento de los niños les lleva a intimidarles con seres como el "coco" o el "hombre del saco". La oscuridad por ejemplo les provoca inseguridad ya que no ven lo que hay a su alrededor y como es lógico a edades tempranas la imaginación es desbordante acompañada y potenciada (hoy en día más que nunca) por la televisión y el cine. Los payasos provocan tensión por la cantidad de colores que tienen y eso altera al niño.


Los miedos son parte de la vida cotidiana de toda persona y en muchos casos es inevitable enfrentarse a ellos. En los niños el sentimiento de valentía frente a los miedos no aparece tan facilmente y suelen buscar el consuelo de un ser cercano como la madre, no pierden el miedo pero se sienten protegidos y seguros frente a él.


En todo caso el miedo se crea de forma incosciente y la infancia es la etapa en la que más posibilidad hay de que se desarrollen.

Marina Romera Sánchez, Publicidad y RRPP 1ºC



jueves, 24 de junio de 2010

El miedo en las diferentes etapas de la vida

Hola, bienvenidos a este nuevo blog.
El tema del blog es el miedo en las diferentes etapas de la vida. Fue escogido porque pensamos que tiene muchas posibilidades de análisis y debate. Es posible que no sea el tema más fácil para buscar la información o para obtener diferentes documentos en formatos variados, pero es un tema claro y actual que dará lugar a reflexiones sociales.
La finalidad de este blog es que se transforme en una plataforma para compartir los resultados de un trabajo final de curso de la asignatura Documentación Informativa. Las creadoras son: Laura López, Nuria Martín y Marina Romera. Las tres estudiamos Publicidad y RRPP en UCM.
Un saludo,
Laura, Nuria, Marina

jueves, 17 de junio de 2010

Bienvenidos al miedo!

El blog del miedo creado por Nuria Martín, Laura López y Marina Romera. Analizaremos el miedo y su influencia en las diferentes etapas de la vida. Bienvenidos! =)